
Lo que ha cambiado y mucho, es la protección que para esa fecha existía de forma natural, en casi todos los sistemas montañosos del país. En los años de 1980 en publicaciones a la prensa, culpábamos directamente a los ganaderos de la situación que se estaba presentando en la deforestación de las montañas y hoy es lamentable afirmar, que estos siguen siendo los destructores de montañas completas.
Los ganaderos incipientes que ni siquiera merecen ese título, creyendo que la ganadería consiste en eliminar todos los árboles y sembrar las yerbas de guinea y otras especies, están acabando con todas las reservas forestales del país. Es necesario señalar, que un número muy reducido de ganaderos, se preocupan por tener sus potreros repletos de árboles forestales y forrajeros, con lo cual impiden que el agua de lluvia se escape y se vaya al mar y de paso erosionando el suelo y además aprovechando la riqueza en proteína y otros nutrientes que poseen los árboles forrajeros en la nutrición del ganado.
En los años de 1980 la interrogante que en ese momento no podía explicar, como era que Nueva Zelanda, un país compuesto por dos islas (270,534 km2) situada al sureste del continente australiano u Oceanía, se consideraba para esa época una potencia ganadera, iniciando la exportación de leche a varios países del mundo. Nueva Zelanda tiene muchas técnicas sencillas que enseñarnos. En primer lugar no dependen solamente del pastos para la alimentación de los animales. En los terrenos de laderas (jaldeados), desdes esos años los ganaderos de Nueva Zelanda, siembran leucaena del tipo “Salvadoreño” o “Peru” en franja de 5- 6 metros, siguiendo las curvas de nivel. Con éste árbol y su sistema radicular bastante profuso y profundo, logran almacenar gran parte del agua de las lluvias en esas montañas, lo cual favorecen el pasto que siembran entre franjas y franjas de leucaena.
Pero además de ese gran beneficio, cuando hay escasez de pastos podan los árboles de leucaena y le sirven ese forraje muy nutritivo (27% de proteína, 3 veces más que el maíz) el cual lo distribuyen según el peso de los animales. La leucaena en el trópico (la Rep. Dominicana es un país tropical, situado a 17grados a 19 grados latitud Norte, tropico de Cancer), según el Ing. Lidio Martinez y otros autores, en su libro sobre el cultivo de la leucaena, en la zona tropical existe una bacteria (Synergiste jonesli) la cual se aloja en el estómago de los vacunos y descompone la sustancia tóxica (mimosina) convirtiendo a la leucaena además de alimento muy nutritivo, en un alimento saludable. Es decir que en el país no hay que tener en cuenta el peso del animal para proporcionarle la leucaena, en los vacunos se puede aplicar toda la cantidad que los animales deseen.
Pero además de ese gran beneficio, cuando hay escasez de pastos podan los árboles de leucaena y le sirven ese forraje muy nutritivo (27% de proteína, 3 veces más que el maíz) el cual lo distribuyen según el peso de los animales. La leucaena en el trópico (la Rep. Dominicana es un país tropical, situado a 17grados a 19 grados latitud Norte, tropico de Cancer), según el Ing. Lidio Martinez y otros autores, en su libro sobre el cultivo de la leucaena, en la zona tropical existe una bacteria (Synergiste jonesli) la cual se aloja en el estómago de los vacunos y descompone la sustancia tóxica (mimosina) convirtiendo a la leucaena además de alimento muy nutritivo, en un alimento saludable. Es decir que en el país no hay que tener en cuenta el peso del animal para proporcionarle la leucaena, en los vacunos se puede aplicar toda la cantidad que los animales deseen.

Además de una gran cobertura boscosa para esa zona, se debe mantener un programa permanente de la aplicación de la técnica de “lluvia artificial”. Como todos sabemos, el clima se ha vuelto bastante errático, precisamente por todos los errores ecológicos que a diario se cometen en toda la extensión del planeta. Por eso cuando se observan que los niveles de las presas están bajando, se debe activar el sistema que logra condensar las nubes que cualifican para la producción de lluvia.

Las lluvias en Rep. Dominicana en la actualidad, no presentan negatividad como sucede en países altamente industrializados, donde los gases de la contaminación industrial ascienden a la altura de 900 metros a 1,000 metros y se unen esos gases contaminantes al vapor de agua, formando nubes las cuales originan lluvias ácidas. Las lluvias ácidas, muy comunes en Europa y los E. U., ocasionan deforestaciones, acidez excesiva en terrenos agrícolas lo cual produce su infertilidad, acidez excesiva en lagunas, lagos y otros acuíferos impidiendo el desarrollo de la vida acuática y muchos problemas, que afectan el presente y futuro de la vida en el planeta. Los problemas de contaminación del ambiente ya lo tenemos, en poco tiempo de no tomar las medidas correctivas y preventivas de lugar, comenzarán a sentirse y será más difícil su solución.